Los retos de aportar en fotografía a WordPress

Si algo he aprendido en este proceso de contribuir en el área de photos de WordPress, es que no se trata solo de “tomar una foto bonita y subirla”. Hay todo un mundo detrás que, honestamente, no esperaba que fuera tan retador. Siempre he sido aficionada de la fotografía (y además de que es comprobable ya que tengo una cámara, accesorios, etc); no obstante, nunca había contribuido en un proyecto de esta magnitud.

Primero: el tiempo.
Tomar buenas fotos no es algo que pase por accidente. No es como que uno va caminando, ve algo lindo, toma la foto y listo. Bueno… sí pasa, pero no siempre con la calidad que realmente vale la pena compartir. Sacar fotos buenas implica detenerse, pensar en la luz, el ángulo, el fondo… repetir la toma varias veces. Y eso significa dedicarle tiempo de verdad, no solo cuando “sobra un ratito”.

Segundo: la edición (y no pasarse de creativa 😅).
Al inicio uno podría pensar que editar más = mejor foto. Pero no. De hecho, es todo lo contrario. He ido aprendiendo que la mejor edición es la que casi no se nota. Ajustar luz, contraste, tal vez un poco de color… pero sin caer en filtros exagerados o efectos raros que hacen que la foto deje de verse natural. Es como encontrar ese equilibrio entre mejorar la imagen y no arruinarla en el intento.

Y tercero (y probablemente de los más frustrantes): evitar marcas.
Esto ha sido más difícil de lo que pensé. Literal, uno empieza a ver marcas en TODO. En ropa, objetos, empaques, decoración… en todo. Y aunque a veces una foto se ve completamente “limpia”, puede que aún así no sea aceptada.

Me pasó con una foto que me gustaba mucho: era de un set de un gato tuxedo que había armado. La foto no mostraba ningún logo ni nada explícito… pero igual no fue aceptada. ¿La razón? Era demasiado evidente que se trataba de un producto de Lego. Y eso ya es suficiente para que no pase.

La fotografía en cuestión. Tomada por mí.

Ahí fue cuando entendí que no se trata solo de ocultar marcas, sino de evitar que la foto esté asociada claramente a una marca, aunque no se vea directamente.

En general, este proceso me ha enseñado a ser mucho más intencional con lo que fotografío. A pensar antes de tomar la foto, a cuidar los detalles y a entender que no todo lo que se ve bonito necesariamente es apto para compartir en este tipo de plataformas.

Pero bueno… poco a poco se aprende. Y aunque a veces frustre, también se vuelve un reto bonito 💛

Comments

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *